REVISIÓN

Éste es uno de los momentos más importantes en el proceso de la producción textual. En él el niño y la niña, a partir de la relectura y la reescritura de su propio texto, toma conciencia de aquellos aspectos lingüísticos y cognitivos que debe considerar para mejorar su comunicación escrita.

El profesor puede promover diferentes estrategias pedagógicas que faciliten la revisión y la autocorrección; para esto es importante precisar qué aspectos deben tenerse en cuenta para lograr un texto "bien escrito", es decir, que comunique con claridad las ideas. Dentro de estos componentes podemos mencionar: superestructura textual, legibilidad, precisión, concisión, coherencia, cohesión, corrección gramatical y fluidez escritural. Lo esencial es que los niños tomen conciencia de sus dificultades y las posibilidades de superarlas, no se trata simplemente de señalar o corregir la falta; la revisión por tanto, debe ser un instrumento eficaz para el aprendizaje, debe concebirse como una técnica didáctica más y no como una operación de control obligatoria al final de cada texto. Al respecto Cassany (1995:30) plantea los objetivos de esta fase, que como él mismo lo afirma, están agrupados de lo más concreto a lo más general y no son excluyentes, completos ni permanentes.

El diálogo con el autor del texto, sobre la falta cometida, es esencial pues de esta manera se le permite tomar conciencia sobre su proceso y construir progresivamente su autonomía escritural.

En síntesis, lo importante en esta fase de la revisión, es que los niños comprendan que antes de editar un texto, deben elaborar cuantos borradores sean necesarios, para así garantizar su legibilidad conceptual de manera que comunique con claridad la intención con que fue escrito.
Esta revisión muestra cómo se evoluciona de lo formal a lo conceptual, pues cuando se vuelve sobre el texto no es tanto para cambiar palabras o colocar tildes (forma), sino principalmente para transformar las ideas (contenido). Según María Teresa Serafini la forma puede ser resuelta mecánicamente aplicando reglas (gramaticales, sintácticas, lexicales) a pequeñas porciones del texto, mientras que la corrección del contenido es global y exige una comprensión del mismo.