Antoine Berman
(1942-1991)

Antoine Berman estudia las teorías románticas alemanas, comparándolas con la visión clásica de la Bildung. Para él, las principales corrientes occidentales de la traducción moderna se han constituido a partir de las teorías de la traducción elaboradas en esa época.

Los románticos se sirven de la traducción para afirmar su lengua materna. Para los cláscios de la Bildung, se trata más bien de abirse a lo extranjero, aunque se corra el riesgo de desequilibrar la relación con la lengua materna.

Las dos visiones, opuestas en muchos aspectos, tienen un punto común; ambas ven la traducción como una experiencia cultural que afecta lengua e identidad alemanas, y esto, desde la traducción de la Biblia por Lutero en el siglo XVI. La visión de Hölderlin también es estudiada por Berman como vision singular que anuncia una problemática de la traducción: la de la "experiencia de lo extranjero":

"Acto generador de identidad, la traducción ha sido en Alemania, desde Lutero hasta nuestros días, objeto de reflexiones cuyo equivalente será difícil de encontrar en otra cultura. La práctica traductiva se acompaña aquí de una reflexión, a veces puramente empírica o metodológica, a veces cultural y social, otras verdaderamente especulativa, sobre el sentido del acto de traducción, sobre las implicaciones lingüísticas, literarias, metafísicas, religiosas e históricas, sobre la relación entre lenguas, entre lo mismo y lo otro, entre lo propio y lo extranjero. La Biblia luteriana es ella misma la afirmación de la lengua alemana frente al latín de "Roma", como Luther lo señaló en su Épître sur l'art de traduire et sur l'intercession des Saints". (Berman, 1984, p. 27).

Pasando por Luther, Herder, Goethe, A.W. Schlegel, F. Schleiermacher y W. von Humboldt, Berman analiza las diferentes teorías de la traducción y nos invita a pensar de nuevo todos estos conceptos a la luz de nuestra época, en la que la tarea del traductor ha sido claramente evocada por W. Benjamin: participar en la supervivencia de las obras, traduciendo y retraduciendo. Participar así a allanar el camino hacia los grandes textos de la tradición con la visión característica de cada época traductiva.

Berman define la tarea de la traducción en nuestra época en un momento en el que la traducción es considerada objeto de saber, teniendo como función abrir el camino hacia otras culturas, utilizando los recursos de cada lengua para articular y confrontar estos otros modos de saber y de experiencia: "La traducción se convierte en el siglo XX en preocupación del pensamiento mismo en su esfuerzo de relectura de la tradición occidental religiosa o filosófica [...] y de las ciencias humanas". (Berman, 1984, p. 282).

La traducción se apoyaría entonces en un pensamiento analítico y una de sus tareas sería la de establecer los principios de una crítica productiva. Este proyecto esta desarrollado en su libro Pour une critique des traductions: John Donne (Berman, Paris: Gallimard, 1995).

Berman fue el primero que hablo en Francia de traductología, estableciendo una diferencia y, a la vez, una complementaridad entre un enfoque lingüístico y un enfoque traductológico.